lunes, 3 de diciembre de 2012


Identificar los distintos tipos de datos contenidos en la historia clínica:


¿Qué son los datos personales?
Es cualquier información relacionada contigo, por ejemplo, tu nombre, teléfono, domicilio, fotografía o huellas dactilares, así como cualquier otro dato que pueda servir para identificarte. Este tipo de datos te permiten además, interactuar con otras personas, o con una o más organizaciones, así como que puedas ser sujeto de derechos.
¿A quién le pertenecen los datos personales?
El dueño de tus datos personales eres TÚ, y TÚ decides a quién, para qué, cuándo y por qué los proporcionas.
¿Qué tipo de datos personales hay?
Existen diferentes categorías de datos, por ejemplo, de identificación (nombre, domicilio, teléfono, correo electrónico, firma, RFC, CURP, fecha de nacimiento, edad, nacionalidad, estado civil, etc.); laborales (puesto, domicilio, correo electrónico y teléfono del trabajo); patrimoniales (información fiscal, historial crediticio, cuentas bancarias, ingresos y egresos, etc.); académicos (trayectoria educativa, título, número de cédula, certificados, etc.); ideológicos (creencias religiosas, afiliación política y/o sindical, pertenencia a organizaciones de la sociedad civil y/o asociaciones religiosas; de salud (estado de salud, historial clínico, enfermedades, información relacionada con cuestiones de carácter psicológico y/o psiquiátrico, etc.); características personales (tipo de sangre, ADN, huella digital, etc.); características físicas (color de piel, iris y cabellos, señales particulares, etc.); vida y hábitos sexuales, origen (étnico y racial.); entre otros.

¿Cuáles son los datos personales sensibles?
Son los datos que, de divulgarse de manera indebida, afectarían la esfera más íntima del ser humano. Ejemplos de este tipo de datos son: el origen racial o étnico, el estado de salud, la información genética, las creencias religiosas, filosóficas y morales, la afiliación sindical, las opiniones políticas y las preferencias sexuales. Estos datos requieren mayor protección y la Ley establece un tratamiento especial.
¿Por qué es importante proteger los datos personales?
Para evitar que los datos sean utilizados para una finalidad distinta para la cual la proporcionaste, evitando con ello se afecten otros derechos y libertades, por ejemplo que se utilice de forma incorrecta cierta información de salud lo que podría ocasionar una discriminación laboral, entre otros supuestos.
¿Quién está obligado a proteger los datos personales?
Todos debemos proteger los datos personales, es un esfuerzo conjunto: Tú exigiendo tus derechos, quienes posean datos personales, observando lo establecido por la Ley y el IFAI, garantizando ese derecho.
¿Qué tienen que hacer los entes privados para garantizar la protección de mis datos?
·         Nombrar a un responsable que atienda tus solicitudes de acceso, rectificación, cancelación y oposición de tus datos personales.-
·         Contar con las medidas de seguridad necesarias para garantizar tus datos contra un uso indebido o ilícito, un acceso no autorizado, o contra la pérdida, alteración, robo o modificación de tu información personal.
·         Capacitar a su personal.
·         Informarte sobre el uso que dará a tu información.

¿En qué consiste el derecho de protección de datos personales?
Es la facultad que otorga la Ley para que tú, como dueño de los datos personales, decidas a quién proporcionas tu información, cómo y para qué; este derecho te permite acceder, rectificar, cancelar y oponerte al tratamiento de tu información personal. Por sus iniciales, son conocidos comúnmente como derechos ARCO.
¿Qué importancia tienen los datos personales?
En la era de las comunicaciones, el manejo e intercambio de datos se ha convertido en una práctica habitual, lo mismo para el sector público que para las empresas, las cuales los utilizan para el desarrollo de sus actividades cotidianas, tales como:
* Venta de bienes (libros por Internet o un coche en una agencia)
* Contratación de servicios (análisis clínicos, un seguro de vida o la inscripción a una escuela)
* Oferta de empleo (al presentar el currículum o llenar una solicitud laboral)
Por ello, el artículo 16 de nuestra Constitución reconoce ya el derecho fundamental a que los datos personales sean protegidos. Y por ello, todas las personas físicas o morales que cuenten con bases de datos (escuelas, hospitales, médicos, aseguradoras, empresas, etc.,) están obligadas a seguir ciertas reglas que garanticen su uso adecuado y seguro.




domingo, 25 de noviembre de 2012


SEDACION DEL ENFERMO TERMINAL.
DEFINICIONES
Sedación: acción producida por los sedantes
Sedantes: sustancias que disminuyen la sensación de dolor, o más exactamente, la excitación del sistema nervioso central. La acción sedante de muchos medicamentos está relacionada con sus cualidades analgésicas, tranquilizantes e hipnóticas, y el tipo de acción que se alcanza depende de la dosis administrada.
Tipos de sedación
 SEDACIÓN PRIMARIA: es la disminución de la conciencia de un paciente que se busca como finalidad de una intervención terapéutica.
 SEDACIÓN SECUNDARIA ( somnolencia): es la disminución de la  conciencia de un paciente como efecto colateral de un fármaco administrado  en el curso del tratamiento de un síntoma. Según la temporalidad
 SEDACIÓN INTERMITENTE: es aquella que permite periodos de alerta del paciente.
 SEDACIÓN CONTINUA: es aquella que mantiene la disminución del nivel de conciencia del paciente de forma permanente
 Sedación únicamente la administración de fármacos apropiados para disminuir el nivel de conciencia del enfermo con el objetivo de controlar algunos síntomas.
En enfermos terminales la estrategia terapéutica es paliativa, hablamos de dos conceptos: SEDACIÓN PALIATIVA y  SEDACIÓN TERMINAL, en los que la administración de fármacos sedantes pretende conseguir el manejo de diversos problemas clínicos (ansiedad, disnea, insomnio, crisis de pánico, hemorragia, sedación previa a procedimientos dolorosos, etc.)
La sedación paliativa es la disminución deliberada del nivel de conciencia del enfermo mediante la administración de los fármacos apropiados con el objetivo de evitar un sufrimiento intenso causado por uno o más síntomas refractarios.
Puede ser continua o intermitente y su profundidad se gradúa buscando la el nivel de  sedación mínimo que logre el alivio sintomático. La  sedación paliativa en la agonía es  la sedación paliativa que se utiliza cuando el enfermo se encuentra en sus últimos días u horas de vida para aliviar un sufrimiento intenso. En esta situación la sedación es continua y tan profunda como sea necesario para aliviar dicho sufrimiento.


ESPECTOS ETICOS DE LA ENFERMEDAD TERMINAL.
La muerte forma parte de la vida de cada uno y constituye un momento personal y único. Vivir y morir forman parte de lo mismo; morir es uno de los parámetros del vivir. Se considera a la muerte como una situación límite íntimamente relacionada con la personal trayectoria biográfica y las actitudes ante la vida que se hayan tenido. Estas actitudes marcarán sus vivencias y orientarán el comportamiento que se manifiesta en la denominada fase terminal.

La  enfermedad  terminal  (Síndrome  terminal =  ST) se define como el  estado clínico que  indica  expectativa  de  muerte  en breve plazo. Se presenta comúnmente como el proceso evolutivo final  de  algunas  enfermedades crónicas progresivas cuando se han agotado  los  remedios  disponibles.
El  diagnóstico de ST se basa en la  existencia de los  siguientes factores:
  a)  Enfermedad causal de  evolución  progresiva.
 b)  pronóstico  de  supervivencia inferior a  un mes .
c)  ineficacia  comprobada de los tratamientos y pérdida de la esperanza de recuperación.
CUANDO SE APLICA EL DIAGNOSTICO DEL ST.
SURGE INTERROGANTES  COMO.
·       ¿Debo  decirlo  a  mi  paciente?
·       ¿Cómo  comparto este conocimiento con mi paciente.
·       Valores, ética y moral 
·       Al acto de valorar lo sustentan 2 cargas: la objetividad de los valores y la subjetividad de la valoración que depende del punto de vista desde el cual se observa, de la formación económico-social y la cultura del pueblo o país en el proceso de reconocimiento de la persona humana.
El personal de la salud jerarquiza desde los tiempos de Hipócrates, 2 principios fundamentales:
·       Hacer el bien (principio de beneficencia). Este principio defiende que todos los actos que están orientados a hacer el bien estén justificados en sí mismos. 
·       No dañar (principio de la no maleficencia). Este principio defiende que ninguna acción del profesional debe ir orientada a hacer el mal, debe evitar el daño a los pacientes. Es considerado como el otro elemento del par dialéctico beneficencia-no maleficencia.



Establecer procesos comunicativos con el enfermo terminal y su familia


Fin de la vida
Lo lamento- dijo Frodo -; estoy asustado y no siento ninguna lástima por Gollum.
No lo has visto- interrumpió Gandalf.
- No, y no quiero verlo- replicó Frodo-. No puedo entenderte ¿Quieres decir que tú y los Elfos habéis dejado que siguiera viviendo después de todas esas horribles hazañas? Ahora, de cualquier modo, es tan malo como un orco, y además un enemigo. Merece la muerte.
- La merece sin duda. Muchos de los que viven merecen la morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida?  Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos...
(JRR Tolkien, El señor de los anillos, tomo I La comunidad del anillo, capítulo II)

Establecer procesos comunicativos con el enfermo terminal y su familia


La muerte es un fenómeno natural, universal y único, natural siempre y cuando no hagan algo que lo  lleven a la muerto como un asesinato, está en manos de los profesionales de la salud poner los medios a su alcance para evitarla, pero siempre habrá un último momento en el que, pese a todos sus esfuerzos, llegará de forma inexorable, muchas veces se dice que la muerte es la continuidad de la vida.  El personal de salud se debe involucrar con los familiares y sobre todo con la paciente terminal asta que llegue su momento, El proceso comunicativo es central en el comportamiento y el desarrollo humano, aportando su complejidad y especificidad, situación que determina toda relación interpersonal. En el desarrollo  personal cada individuo adquiere experiencias en sus actividades, mediante las cuales se representa el mundo y le va dando un significado específico. A través de la comunicación con otros seres va modificando sus representaciones y significados, proceso que tiene un impacto transformador y enriquecedor para la personalidad. Esto tiene una importancia vital en la relación médico-paciente, ya que permite limar asperezas y facilitar la ulterior comunicación, incluso en el caso de pacientes terminales, y ser así la principal  herramienta terapéutica.
La relación interpersonal nos ayuda a vivir la dolencia del  enfermo en fase terminal para saber lo que realmente siente el y su familia y a su vez la familia y el enfermo otorgan una gran confianza al personal de salud. Incorporamos sentimientos, principios y vivencias del paciente y su familia.
Es de gran importancia el respeto al ser humano enfermo, respeto y confianza mutua, respeto y confianza mutua, respeto por la autonomía del paciente y sus familiares.







sábado, 24 de noviembre de 2012


Proceso de consentimiento informado con el enfermo terminal.


El consentimiento informado constituye un presupuesto y elemento integrante de la lex artis para llevar a cabo la actividad médica. Es un hecho incontrovertible que el consentimiento informado es ajeno a la tradición médica, que lo ha desconocido a lo largo de su historia, si bien ahora constituye un presupuesto esencial en la relación médico-paciente, lo que redundará en una significativa mejora de la calidad asistencial.
El consentimiento informado ha llegado a la medicina desde el derecho y debe ser considerado como una de las máximas aportaciones que el derecho ha realizado a la medicina por lo menos en los últimos siglos. Hoy constituye una exigencia ética y un derecho recientemente reconocido por las legislaciones de todos los países desarrollados.
En épocas pasadas, la relación médico-paciente era de tipo verticalista, pues el medico desempeñaba el papel y el enfermo de desvalido. El médico decidía en forma aislada el tratamiento a seguir sin consultar con el paciente, por considerarlo una persona débil, sin firmeza física ni moral. Para ello podían manejar u ocultar la información, valerse del engaño e incluso de la coerción.
El antiguo modelo exigía obediencia y confianza al medico, Y el medico, por su parte, debía tener la autoridad suficiente para cumplir con su deber de buscar el máximo beneficio objetivo del enfermo.
A este deber se le llama actualmente “principio de beneficencia”, y constituye la esencia del modelo “paternalista”, que importa la búsqueda del bien de otra persona desde un nivel de preeminencia que permite prescindir de la opinión de otra persona.
En los últimos años este tipo de relación médico-paciente ha comenzado a experimentar una transformación radical. Ahora, el enfermo espera que se respeten sus derechos y su autonomía para decidir. Y al médico se le pide, sobre todo, competencia técnica para realizar las aspiraciones y los deseos del enfermo. En este nuevo modelo autonomista el principio de beneficencia del médico tropieza con las limitaciones impuestas por el reconocimiento de la autonomía que tiene el enfermo para decidir sobre sus propios valores.
Actualmente nos encontramos con una relación de tipo democrática y horizontal, en el que se pasa de un modelo pasa de moral único a un modelo pluralista, que respeta los diferentes códigos morales de cada persona, en donde la dignidad de la persona constituye el fundamento principal de todo ordenamiento. Precisamente por ello el consentimiento informado está catalogado entre los más importantes derechos humanos


Referencia recomendada:



Conceptos de terminalidad y enfermedad avanzada


 DEFINICIÓN DE ENFERMEDAD TERMINAL


En la actualidad es mejor hablar de situaciones clínicas al final de la vida, donde la enfermedad terminal se encuentra entre enfermedad incurable avanzada y la situación de agonía. Enfermedad incurable avanzada. Enfermedad de curso progresivo, gradual, con diverso grado de afectación de la autonomía y de la calidad de vida, con respuesta variable al tratamiento específico, que evolucionará hacia la muerte a medio plazo.
Enfermedad terminal. Enfermedad avanzada en fase evolutiva e irreversible con síntomas múltiples, impacto emocional, pérdida de autonomía, con muy escasa o nula capacidad de respuesta al tratamiento específico y con un pronóstico de vida limitado a semanas o meses, en un contexto de fragilidad progresiva.
Situación de agonía. La que precede a la muerte cuando ésta se produce de forma gradual, y en la que existe deterioro físico intenso, debilidad extrema, alta frecuencia de trastornos cognitivos y de la conciencia, dificultad de relación e ingesta y pronóstico de vida en horas o días.

Enfermedades avanzadas
Es conocida la dificultad que existe para determinar cuando un paciente con enfermedad avanzada no maligna entra en fase Terminal. Aunque estimar el pronóstico es una ciencia inexacta, no debe ser motivo para que evitemos hablar del mismo con los enfermos y/o la familia. Debemos de tener presente que un número no despreciable de estos pacientes morirán repentinamente; por lo que no tenemos que caer en el "nihilismo" del pronóstico. A modo de práctica clínica, como señala Scout A. Murria et al., cuando monitoricemos indicadores pronósticos y observemos un declive progresivo e irreversible del paciente, nos debemos preguntar: ?me sorprendería si mi paciente muriera en los próximos 12 meses?. Si la respuesta es no, necesitamos dar al paciente y familia la oportunidad de planificar una buena muerte, cunado le corresponda, planificando unos adecuados cuidados al final de la vida.



Referencia recomendada:


jueves, 22 de noviembre de 2012




Identificar conflictos éticos más frecuentes: uso de analgésicos potentes,  rechazo del tratamiento, hidratación y nutrición artificial.



Uso de analgésicos potentes
Hasta hace algún tiempo se estimaba que el uso racional de los medicamentos sólo estaba influenciado por la falta de información y capacitación pero actualmente se considera que, si bien los aspectos anteriores son requisitos previos  para el uso apropiado de los medicamentos, también intervienen otros factores tales como los conocimientos, actitudes y prácticas, los cuales pueden variar entre los países, ya sea por los grupos profesionales como por el público en general.  En la prescripción médica se resume la relación entre el curso de una enfermedad y el papel del medicamento empleado en su tratamiento, sin embargo, esta no constituye el único factor que determina la cantidad y calidad del consumo de medicamentos en una comunidad. En la prescripción se reflejan, además, los productos que se encuentran disponibles, la información que se haya divulgado sobre los mismos, así como las condiciones en que se desarrolla la atención médica. Uno de los campos de aplicación de la bioética es su incidencia sobre el manejo de los recursos de la manera más eficiente. La búsqueda de alternativas farmacoterapéuticas es un aspecto de gran interés para la solución de problemas específicos, pues aunque los medicamentos son una variable fundamental del sistema de salud, no pueden menospreciarse sus efectos adversos y las consecuencias económicas de su manejo. Los nuevos medicamentos biotecnológicos, con precios muy elevados, plantean esta problemática de manera muy clara,  por lo cual hay que pensar, hasta donde sea posible,  en fijar límites reales y razonables para darle solución a estas cuestiones.  Todo esto se resume en la necesidad cada vez más creciente, de compatibilizar la limitación de recursos con la eficiencia y  el derecho a la salud.  La investigación científica tiene un gran compromiso ante la humanidad, por lo que debe estar inspirada en una vocación de servicio al hombre. En el período que nos ha tocado vivir los cambios se producen cada vez más rápidamente y frente a estos avances se abren amplios debates que abarcan aspectos científicos, éticos, jurídicos y económicos que cuestionan los beneficios generados por los descubrimientos más recientes. La solución a este problema es encontrar vías y plantear el avance científico con una actitud de cautela y responsabilidad, conjugando dos principios básicos: la libertad de la investigación y el respeto a la dignidad de la persona.







Rechazo terapéutico
El alargamiento de la vida y el respeto cada vez mayor a la autonomía de las personas han creado diversos conflictos que no están sólo relacionados con la Medicina, sino también, y de manera muy  intensa, con el mundo jurídico y los valores éticos de sus protagonistas: los pacientes y sus familiares, los profesionales y la sociedad en general. . Estos dilemas obedecen a dos ideas básicas: el derecho de los enfermos a decidir sobre los tratamientos y las opciones clínicas como parte del principio de libertad y autonomía individual (no inicio o retirada de medidas de soporte vital), y el deber de la sociedad y de los profesionales de intervenir en el proceso de la muerte y en las decisiones asistenciales relacionadas con la misma (cuidados, paliativos, eutanasia y suicidio asistido).
Una característica de la Medicina occidental es el reconocimiento de que los pacientes tienen derecho a rechazar todas las pruebas y tratamientos que recomienden los médicos, inclusive el tratamiento de soporte vital, aun cuando la consecuencia de tal rechazo sea su muerte. Este derecho a consentir o negarse deriva de los conceptos éticos y legales del respeto por la autodeterminación y la autonomía, así como del derecho a ser dejado a solas (o en paz). Se acepta que un paciente con enfermedad grave o potencialmente irreversible se conforma con las medidas normales, ordinarias y proporcionadas de tratamiento y que pueda rechazar los medios excepcionales alternativos, terapéuticas dudosas o experimentales, hecho recogido en la Carta de los Derechos de los Pacientes en España, Capítulo VII, que dice en su Art. 27, 2, lo siguiente: “El médico no deberá emprender o continuar acciones diagnósticas o terapéuticas sin esperanza, inútiles u obstinadas. Ha de tener en cuenta la voluntad explícita del paciente a rechazar el tratamiento para prolongar su vida y a morir con dignidad. Y cuando su estado no le permita tomar decisiones, el médico tendrá en consideración y valorará las indicaciones anteriores hechas por el paciente y la opinión de las personas vinculadas responsables. “
La doctrina del conocimiento y la negativa informados consta de tres elementos, todos los cuales deben cumplirse para que sean válidos: 1) debe transmitirse al paciente la información suficiente, 2) el enfermo debe ser capaz de decidir y 3) el paciente debe estar libre de coacción. La “información suficiente” es aquella que debe conocer una persona razonable para tomar una decisión en cuestión, esto es, que entienda sus opciones, los riesgos y beneficios generales de cada opción, la recomendación del tratamiento del médico y las razones de tal recomendación. El respeto por el paciente y su autonomía exige que corresponda a éste y no a su médico, decidir qué tratamiento debe ser o no aplicado para dar cumplimiento a lo que el paciente estima su propia dignidad y para evitar lo que el enfermo consideraría sufrimiento, aportando su sistema personal de valores y de preferencias de tratamiento y las utiliza para considerar cada opción.







Hidratación y alimentación artificial
Desde hace años, es posible tratar cualquier situación clínica de desnutrición, ya sea utilizando nutrición enteral o parenteral. La consideración o no de la hidratación y nutrición artificiales como cuidados puede tener, entre otras, repercusiones jurídicas de magnitud nada desdeñable. Si se estimasen como tratamiento, cuando el paciente ejercitara la toma de decisiones acerca de medios que quiere o no que se le apliquen, serían objeto de libre disposición y por ende renunciables; en este caso, además, una ley que las exigiese sería contraria a muchas de las Cartas Magnas y Códigos de Deontología Médica, que establecen que nadie puede ser obligado a un determinado tratamiento. Pero si en cambio se consideran cuidados mínimos de sustento vital, no sólo no serán objeto de disposición por parte del paciente, como tampoco lo es su vida -en sentido absoluto-, sino que deberán considerarse verdaderos derechos humanos, y por tanto medios de mantenimiento irrenunciables.
La nutrición artificial puede caer bajo la categoría de tratamiento sobre el cual se puede hacer un juicio de proporcionalidad; es decir, que, en ciertos escenarios, la nutrición puede llegar a considerarse como desproporcionada al implicar para el paciente una carga excesiva o una notable molestia física vinculada, por ejemplo, a complicaciones en el uso del instrumental empleado.  En caso de que el trastorno sea irreversible tampoco tiene por qué resultar fútil la nutrición, ya sea enteral o parenteral, si el paciente no está en sus últimos días, ya que de no alimentarle se moriría por malnutrición, lo cual constituye mal praxis.
Los dispositivos de restricción física para mantener la sonda de alimentación están éticamente justificados para el sostén de la vida durante una enfermedad aguda y reversible y en los casos de enfermedad irreversible crónica en los que el paciente ha perdido la capacidad para razonar las ventajas de la alimentación, aunque en esta última circunstancia es controvertido.
Difícilmente la nutrición e hidratación pueden ser consideradas en sí mismas dentro de la maleficencia y si dentro de la beneficencia; la maleficencia podría aparecer según los medios empleados.